Reduce la historia a propósito, deseo del personaje, obstáculo central y consecuencia significativa. Construye una escena vertical que exprese tono, relación y ritmo, capaz de migrar entre video corto, audio y pieza interactiva. Si convence en mínimo formato, sostendrá la expansión posterior con menos sorpresas.
Redacta fichas ligeras con voz, puntos de vista, límites morales y microgestos reconocibles. Mantén una cronología viva de decisiones y un glosario compartido. Esta biblia evolutiva evita contradicciones entre plataformas y permite que cualquier miembro nuevo entienda, en horas, qué impulsa a cada figura del relato.
Dibuja el viaje por momentos cotidianos y picos de atención, ubicando dónde el público descubre, participa y comparte. Asigna plataformas por fortaleza expresiva, define transiciones precisas entre soportes y especifica señales de continuidad. Con ello, cada entrega suma sentido y reduce fricción en el seguimiento.